junio 25, 2024

La navidad: el primer gran Reset

La navidad es nacimiento, origen, reinicio y en cierta medida una vuelta de tuerca al tiempo de vida humano. Para gran parte de lo que entendemos como civilización occidental la figura de Jesucristo es el punto cero del calendario; pudiéndose ver incluso como el primer gran reset de la humanidad. El mundo restante… continentes y religiones diversas… más allá de sus deidades particulares, sabe que en el comercio internacional existen dos objetos que se consumen prácticamente en todos lados, así no compartan sus orígenes; estos son el tomate y la nochebuena.

Antropología, historia y política

Para antropólogos, historiadores y una gran legión de teólogos que exponen sus discusiones en cónclaves (o guardan sus opiniones entre pecho y espalda) todos los dioses, son un solo Dios y para colmo es solar. Que otros planetas como Saturno o Júpiter hayan tomado el lugar del astro rey en los discursos culturales, no le quita el primer lugar dentro de ese sistema primigenio de creencias a ese inmenso disco amarillo, todopoderoso y de fuerza presencial divisora.

La política y la cohesión territorial eran clave para cualquier imperio con un mínimo de organización o burocracias incipientes. Así que pensando (o no) en los concilios que conectaban al imperio romano con la iglesia católica, contar con una religión común era tanto o más importante que tener a mano un ejército integrado, unas banderas determinadas o unos himnos inspiradores específicos.

Leer lo literal y lo simbólico

La astrología respalda una cantidad de lecturas: la cruz en el cielo el solsticio de invierno, los tres reyes magos, el cinturón de Orión. Todo puede ser una metáfora, una analogía, una excusa y un reforzamiento para acentuar lo divino en el mundo de la justificación racional. Las fases de las estaciones hablan de un principio, un medio, un clímax, un decaimiento, una muerte y un fin. Jesucristo como religión imperial y luego como protector de Estados es niño Dios, joven promesa, hombre milagroso, redentor y en especial vencedor de la muerte.

Ya muchos han explicado las relaciones entre los misterios y tradiciones heredadas de otros cultos dentro de la religión cristiana: elementos paganos, alimentos, ritos, vestimentas, adaptación de trajes, báculos, inciensos, imágenes varias. Como apuntáramos arriba gracias a los concilios, la aceptación de un canon de libros y narraciones, la historia contada a partir de esa fundación, le dan al peor religioso un discurso sólido y blindado. El nuevo y el viejo testamento, igualmente producirán tantas interpretaciones, como sacerdotes, monjas y filósofos dispuestos a perder su libertad o la vida; es por ello que perseguir voces y libros se vuelve tan importante como su ocultamiento. El famoso Index Librorum Prohibitorum nace del cuidado de mantener robusta a  una historia oficial, por encima del pensamiento libre de la feligresía.

Quedan como opciones para la discusión las famosas comparaciones entre los doce signos y los doce apóstoles, el uso de la cruz antes del siglo I de nuestra era, los cultos primigenios a la virgen en civilizaciones previas a las monoteístas. En fin, pensar armados de la fe no tiene ningún otro interés sino encontrar la verdad física de una revelación divina… y por el lado del escepticismo, contrastar fuentes creíbles es un elemento imprescindible para que sigan dialogando de forma tolerante la evolución y la creación… o los lados derecho e izquierdo del cerebro, y es que, al fin y al cabo, son muchos los misterios y poco el tiempo para descubrirlos.

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Joaquín Ortega

Joaquín Ortega es el Editor en Jefe de Hilos de América.

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