mayo 14, 2022

Preguntas y respuestas a casi 2 años de pandemia

¿Qué hemos aprendido?

Cada país tiene unas experiencias propias. La pandemia puso a prueba los límites emocionales e institucionales fronteras adentro. Algunos salieron más humanos, otros menos empáticos. En países como Venezuela la corrupción sacó 20 puntos, pero la solidaridad entre vecinos sacó también 20 en la boleta. Individualmente cada quien puede hacer su evaluación en su fuero interno, pero si me preguntas a mi creo que ahora me detengo más en la letra pequeña de cada medicina. Investigo más y pregunto sin pena antes de tomarla o inyectarmela con los ojos cerrados. No todos los tratamientos se negocian, pero sin duda Thomas Szasz estaría riéndose contento al vernos diariamente desconfiar de medicamentos experimentales y de figuras de autoridad haciendo la impostura del genio científico, cuando no son más que propagandistas de productos.

¿Quiénes son los que han ganado más?

En primer lugar las acciones de farmaceúticas y empresas de vigilancia agregaron ceros que ni siquiera sabíamos que existían…luego las de bioseguridad y supervisión salen con los bolsillos llenos. Pierden las libertades individuales y el patrimonio y ahorros de (las ahora inexistentes) clases medias y clases bajas.

¿Quiénes son los que han perdido más?

Los niños y los jóvenes quienes crecen frente a una prisión invisible que los desensibiliza y les da un marco conductista educativo que los uniformiza y los aburre. Viven encapsulados, entrenándose para la mera repetición y de paso ganan en problemas visuales a temprana edad innecesariamente. Dios quiera que prive la cordura y no se haga obligatorio experimentar en su sistema inmune.

¿Qué nos ha enseñado la lucha entre los pro-vacunas y los anti-vacunas?

El gran debate entre pro vacunas y anti vacunas no existe. Es una falsa dicotomía para que la opinión pública se dedique a no preguntar por el origen del virus y las arcas que se enriquecen. Preguntarse qué me están metiendo en el organismo no me convierte en anti vacuna. Pero así se publicita en muchos periódicos y revistas…en redes y en la conversación cotidiana. Los matices de la investigación científica no pueden dejar de lado ni la ética ni la autonomía de la voluntad frente a uno (o varios virus) que todavía desconocemos en su conformación primigenia y por qué entró en contacto con la sociedad global. El método científico es ensayo y error a lo largo del tiempo. Nada que se venda como vacuna se puede producir en menos de dos años. La pregunta entonces es: ¿estaba lista entonces?

¿Las cosas se pueden poner peor?

Valiéndome de una historia bíblica creo que estamos a punto de salir de Egipto…de un Egipto de engaño, autoengaño, de falsificación de la realidad y de oscurecimiento de los hechos… Ese Egipto mediático es también esa prisión mental que nos aparta del sentido común. Creo que vienen eso sí, mayores restricciones a la movilidad socio económica fronteras adentro y a la movilidad física internacionalmente. Veremos otros métodos no tan sutiles de guerra contra la civilización como la entendemos… pero como la manipulación psicológica tiene sus límites, muchos entenderán que esas señales en el cielo no son sino fuegos artificiales hechas por mano humana.

¿Y China?

De un laboratorio multinacional en China salió el virus. Ahora, basta saber cuánto se sabía en muchos circulos de Europa y EUA de la movida económica y geopolítica que iba a significar la inundación de la segunda ola de corrupción china en todo el mundo, a partir de la excusa sanitaria. Las tiranías mutan y la china parece salida de una trama de ciencia ficción. Los seres humanos que vivan estos próximos 100 años tendrán que hacer uso de lo aprendido como ciudadanos frente al poder y dejar de ser tan ingenuos ante el mal. Volver sobre los pasos de la historia de los imperios…entender al poder y sus motivaciones será un acto tan religioso como ético para mantenerse con vida y sin mutilaciones reales o simbólicas.

¿Qué hacer, como ciudadano, para enfrentar esta nueva normalidad que creíamos que sería momentánea y que ahora parece no tener fin?

Estamos en 2022. En los próximos 25 años (si las tendencias intersectadas de poder, tecnología genética y corrupción se mantienen) veremos grandes aciertos de la tiranía global digital en materia de supervisión, pero igualmente veremos estrepitosos fracasos desde el punto de vista de micro orden social y delas voces no complacientes.

Todo lo planificable cuenta con imponderables que se saltan la programación educativa y la alteración emocional… y de la psique del género humano. En menos de 15 años el marco del convencimiento deberá ser cada vez más dramático y multimedia. Las batallas serán a cielo abierto combinando narcóticos, malos alimentos, intoxicación de las aguas de consumo humano e inserción de opinión pública a niveles de micro detalle. Eso inevitablemente hará visibles nuevas armas y procesos de exterminio consustanciales al show de gobiernos enfrentados a eventos cada vez más fuera de los marcos lógicos tradicionales.  En el lapso de vida inmediato que nos queda por delante (de 10 a 20 años) las estrategias deben ser de fortalecimiento ético y de la psique. Autogestión de alimentos y uso de las distintas plataformas centralizadas y descentralizadas de generación de líquidez. Se deben gestionar los horizontes políticos porque de la ruina colectiva aparecen los nuevos rostros de los señores feudales por país. El estudio y el trabajo rinden frutos aunque a primera vista no haya más opciones que ser testaferro, especular con criptomonedas o prostituirse en clave light en only fans.

El Estado no protegerá a las personas de a pie sino en la medida que redunde en beneficios para el lavado de rostro de sus socios económicos. Debemos ser cada vez más cuidadosos con lo que entra por nuestros ojos, oídos y boca…debemos volver a las grandes tradiciones éticas (por vía de la religión o de la cultura clásica) junto al fortalecimiento del amor en familia y de pareja. Estas serán las piedras de un castillo en movimiento que será nuestro hogar mientras éste filamentoso imperio anti libre albedrío,  pretenda lidiar con un humano hecho a imagen y semejanza de su proyecto. Están creando despersonalizados siervos de la gleba para su novedosa estructura neofeudal, pero en cada mente que los agarra en sus incoherencias existe un potencial agente libre que nade  contra la corriente.

Joaquín Ortega

Joaquín Ortega es politólogo, profesor universitario, escritor, creativo audiovisual y consultor estratégico.

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